Lunes, Agosto 23rd, 2010...8:10

Capítulo XVI: ‘Imitation of life’

Saltar a Comentarios

Mientras conducían hacia la ciudad complutense, las dos jóvenes hacían cábalas sobre dónde estaría el tesoro perdido. Tenían claro que debían buscar la tumba de Ana de Villafranca, la amante más secreta de Cervantes, la más amada, la más preciada entre todas las mujeres que pasaron por su vida. Pero ¿dónde estaría el libro?

—Espero que no lo metiera en el mismo ataúd en el que la enterró a ella. Si no, menudo trago —dijo Lola, medio en broma, medio en serio.

Mónica calló un momento.

—Pues… es una posibilidad —apuntó.

Ninguna de las dos se veía capaz de profanar una tumba, y mucho menos de abrir un ataúd enterrado hace tantos siglos. Su única esperanza radicaba en que la sepultura apuntara alguna pista sin necesidad de abrirla… pero ¿cómo reconocer esa señal, en caso de que existiera?

Lola encendió la radio para matar el silencio que se había cernido sobre ambas. Los acordes de Imitation of life, de REM, inundaron el coche. “Qué ironía. Eso es justo lo que siento que estoy viviendo”, pensó la periodista. Las señales horarias irrumpieron en mitad de la canción para dar paso al boletín de noticias. “Última hora: Un alumno ha encontrado un cadáver sin identificar en la Facultad de Filología de la Universidad Complutense de Madrid. Según la policía, el cuerpo presentaba signos de violencia y había recibido varios impactos de bala. La policía ha abierto una investigación para esclarecer los hechos”.

Poco faltó para que Niki se estrellara contra la mediana. Mónica tuvo el tiempo justo para reaccionar después de quedarse casi paralizada por lo que acababa de oír.

—No puede ser… ¡No puede ser!
—Calma, calma, calma —casi gritó Lola a su amiga—. Déjame hacer un par de llamadas.

Después de hablar con el gabinete de prensa de la policía y con su jefe, Lola confirmó que Eugenio Calvo acababa de ser brutalmente asesinado en el mismo sillón en el que mataron a Luis Álvarez de Tejada.



Deja un comentario