Oct 03

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Pongamos que describimos una ciudad. Creció junto a un río que  no nace sino que absorbe otros dos. Una ciudad con cuatro antiguas torres. De ‘forasteros’  y amantes. Cuyo nombre pudo venir de juntar un toro y una estrella de ocho puntas, o de su condición fronteriza. Donde cristianos y moros se batieron el cobre por controlar el Levante peninsular.

Hablo de Teruel. La visité hace un par de semanas porque no la conocía, y la recomiendo vivamente. Las infraestructuras y servicios turísticos son de lo mejorcito que he visto en España y bastante baratas. Las torres mudéjares están muy bien cuidadas y reflejan aspectos distintos de la cultura que ha habido en la zona: el mudéjar, la Semana Santa (en proyecto), etcétera. La fundación amantes de Teruel incluye explicaciones audiovisuales y con guías sobre la leyenda, a la vez que narran la reforma de la Iglesia de San Pedro. La catedral tiene una techumbre mudéjar que se te cae la mandíbula (está considerada la capilla sixtina de este arte, y se nota). El museo provincial es muy completo porque tiene etnología e historia de la zona bien cuidada. Hasta el museo de arte sacro merece la pena verlo (aunque, en este caso, para ver los mayores horrores artísticos en el tema sacro que he visto en mi vida). Se come muy bien (recomiendo el jamón y el vino) y hay cosas que ver en los alrededores. Luego están el torico, los edificios y la escalera modernista.

La pena es que los accesos son francamente malos y que se trata de relanzar la ciudad con Dinópolis, un museo muy caro, que parece ensombrecer elementos muy buenos de la ciudad. El Gobierno podría invertir un poco más en fomentar la imagen de la ciudad. A lo mejor con estrategias como en Cuenca, que se ha facilitado que un japonés haga un cómic ambientado en la ciudad y ha conseguido que los japoneses vayan en legión a verla. Por lo menos, los visitantes podrían contemplar otra España muy interesante que todavía tiene que nutrirse del boca a boca, y no con ayuda regional y estatal.

Sep 25

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Estuve ayer visitando las ruinas de la antigua ciudad de Ercávica, en la frontera entre Cuenca y Guadalajara, junto al pantano de Buendía y el río Guadiel. Fue un núcleo celtíbero ubicado en el castro de Santaver. Luego pasó a manos de Roma en el siglo II aC. Fue municipio de la provincia Hispania Citerior Tarraconensis desde época de Augusto. Su máximo esplendor se produjo en los siglos I y II dC. Su abandono fue progresivo hasta concluir en el siglo VII dC. Mientras tanto, fue sede obispal antes de cederle la diócesis a Albarracín y, posteriormente, a Cuenca. Fue ceca donde se acuñó moneda. Fue punto de partida de la ruta del cristal de Hispania que llevaba el ‘lapis specularis’ o espejuelo desde la Alcarria a la Mancha Baja (pasando por Segóbriga), para, de allí, partir a los puertos de Levante, donde se comerciaba con este producto. En la zona se alojaron bereberes en época islámica y la iglesia que tuvo adscrita estuvo funcionando hasta 1642. La ciudad contaba con un foro que tenía curia (sede del senado municipal), basílica (juzgados) y tabernae (tiendas). Se han hallado termas, casas de distinta condición, murallas y torres.

Las excavaciones comenzaron en 1972 y todavía queda muchísimo trabajo por hacer en una colina de 19 hectáreas de superficie. Lo triste del asunto fue el estado de abandono en que está sumido el lugar, a pesar de que el Gobierno manchego diga que está poniendo en valor el lugar. La carretera de acceso al lugar (la que está indicada) parte del pueblo de Cañaveruelas. Es un camino de tierra de 5 kilómetros lleno de baches en los que te juegas la salud de tu coche, salvo si es un todoterreno. La senda no es muy recomendable tampoco para hacerla a pie, ya que apenas, hay árboles y, por extensión, ni una sombras para tomar aliento. En el lugar, una mujer de seguridad (encantadora, nos indicó que hay otro camino agrícola sin señalizar y sin baches que lleva a la carretera sin dar un rodeo de 15 kilómetros que te obliga a pasar por Cañaveruelas) es la única presencia humana en los alrededores.  Los paneles informativos sobre las ruinas están situados en dos puntos de todo el complejo.

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Las maquetas, que en su momento debieron ser bastante descriptivas, están destrozadas. Los antiguos carteles informativos, de metal, oxidados. La Consejería de Cultura ha puesto un par de nuevos carteles a modo de centro de interpretación. Parece que con eso se resuelve el abandono de un lugar que podría ser referencia turística, cultural y medioambiental.

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En vez de eso, es la ruina de estas ruinas. Las vistas desde el lugar son acojonantes (el pantano, la sierra, el río… hasta vimos gamos corriendo por los campos). El espacio, si estuviese bien acondicionado (la vía de llegada, la atención al visitante, la protección patrimonial y los paneles de información), podría ser un parque arqueológico  de cierta envergadura. En Alcalá de Henares, con un quinto de lo que tienen en este sitio, te hacen unos centros de interpretación de tres pares de narices. Podrían hacerse talleres sobre la vida de celtíberos y romanos, sobre el cristal que se usaba en Roma,  poner una residencia rural al estilo romano como hacen en otras zonas de España (Palencia y Badajoz me vienen a la cabeza, sin ir más lejos). También podrían hacerse rutas de senderismo que partiesen desde allí. De hecho, los pueblos de ese ámbito tienen un catálogo de excursiones muy bien montadas en ese sentido.

Y solo he dado unas pocas ideas de cómo sacar pasta para aprovechar el sitio. No parece que interese. Lo dicho, una pena.

Fotos propiedad de Enrique Villalba

Más información:

http://www.ercavica.com/

http://www.patrimoniohistoricoclm.es/yacimiento-de-ercavica/

http://maps.google.es/maps?pq=seg%C3%B3briga&hl=es&sugexp=pfwc&cp=2&gs_id=7&xhr=t&q=eroski&gs_sm=&gs_upl=&bav=on.2,or.r_gc.r_pw.&biw=1280&bih=709&um=1&ie=UTF-8&sa=N&tab=wl

Ago 21

Cada vez me acojono más al ver lo poco que hemos descubierto los hombres modernos. Nos creemos que hemos inventado la civilización y no nos damos cuenta de que la mayor parte de los descubrimientos que creemos hijos de la revolución industrial tienen siglos de antigüedad. Y no eran necesarios trillones de euros en I+D+i para conseguirlos, sino personas que, realmente, observaban lo que ocurría a su alrededor y buscaban soluciones a las verdaderas necesidades del ser humano.

El primer ejemplo que he encontrado es un artículo sobre el teatro de Epidauro, en Grecia. Resulta que los griegos consiguieron utilizar los asientos como caja de resonancia para controlar las frecuencias que llegaban a los asistentes a los espectáculos que allí se efectuaban.

Pero no es el único descubrimiento sorprendente. Herón de Alejandría descubrió la máquina de vapor en el siglo I dC, 1100 años antes de que se utilizase esta fuerza en el órgano de la catedral de Reims y 1500 años antes de que Blasco de Garay intentase impulsar un barco con esta fuerza (sí, avanzamos en esta ciencia antes que ingleses, franceses e italianos, que parece que siempre hemos ido científicamente por detrás de ellos en todo).

Aristóteles y Eratóstenes dedujeron la esfericidad de la tierra, y antes los caldeos ya consideraban la tierra un globo mítico. Los prehistóricos inventaron modelos aún no superados de armas y utensilios. Crearon con sus manos, su experiencia y sabiduría modelos de flecha que han variado su soporte, pero no su diseño. También utensilios de corte más afilados que escalpelos de precisión actuales. Hicieron una selección natural de animales y plantas, adaptándolas a sus necesidades. Drenaron y desecaron lagos, inventaron esquíes con tronco de árbol, crearon biberones cerámicos, y así hay un montón de ejemplos.

Si la civilización contemporánea se tomase el tiempo suficiente para observar el mundo como lo hacían los antiguos, podrían comprender sin las injerencias que sufren todos los seres humanos cuáles son los verdaderos problemas y las verdaderas necesidades que tiene la sociedad. Por desgracia, las organizaciones globales y locales no están interesadas en que tengamos tiempo para pensar. Trabajar, producir, crear, innovar… Siempre amenazados por la falta de tiempo. Siempre favoreciendo lo superficial sobre lo profundo. Oía el otro día en la radio que el ocio en Grecia suponía buscar los conocimientos que llevasen a un hombre a ser un individuo más completo. Ahí es donde habita la felicidad ¿Alguien se apunta a recuperar esta filosofía?

Jul 05

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Estoy preparando dos reportajes: uno conmemorativo del LXXV aniversario del comienzo de la Guerra Civil española y otro sobre Juan de Villanueva. Por desgracia, cada vez que quiero hacer algún tema en que hay que pedir a profesores universitarios su colaboración, siempre hay problemas. Resultado: aquí estoy dando la barrila. Es verdad que tenía un poco parado el blog pero como ahora sale en portada de Madridiario, voy a tener que darle más movimiento.

Así que aquí estoy. Pensaba hacer un ensayo sesudo sobre la transformación de Teddy Bautista de canario a buitre, por eso de la actualidad, pero me voy a meter en un jardín menos profundo. Hace poco leí Parque Jurásico. Sí, lo sé. Es un libro que fue ‘best seller’ hace 20 años y para qué voy a leerlo si hay una estupenda película de Steven Spielberg. En realidad, esta película no me gustó con 10 u 11 añitos cuando la vi (yo era más de Star Wars e Indiana Jones que de lagartos gigantes y Power Rangers). Pero, mira por dónde, una noche tonta la echaron por la tele y me gustó lo que decía Ian Malcom sobre la evolución y tratar de ponerle puertas al mar.

En el libro, el personaje dice cosas bastante más interesantes. No me voy a centrar en la teoría del caos y el evolucionismo que proclama (por cierto, hablando de evolucionismo, ‘El Origen de las Especies’ de Darwin es una frikada de las gordas, sobre todo, el capítulo que habla de los distintos tipos de palomas que el investigador inglés crió en su casa). Me centraré en una frase que se centra en la evolución tecnológica.

Dice algo así como que los cazadores recolectores paleolíticos invertían 20 horas para conseguir todo lo necesario para subsistir hace más de 10.000 años. Mientras, ahora tenemos que trabajar 40, 50, 60 o más para ganar el dinero con el que garantizar nuestra subsistencia. Bueno, nuestra subsistencia y la riqueza de unos cuantos que imponen paradojas al personal sobre que hay que precarizarse para seguir con el estado de bienestar.

¿Vamos hacia atrás? ¿Necesitamos todo lo que queremos? ¿Queremos todo lo que necesitamos?

Feb 04

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Llevo rumiando unos días la idea de que los episodios de peste bubónica a lo largo de la Historia son lo más parecido a una peli de zombis y se merecen un libro de terror. Nada sesudo estilo Camus (por cierto, por mucho premio Nobel que tenga, vaya rollazo de libro), ni gancho literario como en el Decamerón. Me encanta el concepto de las películas de serie B del humano racional asediado por el hombre masa sin cerebro. Vamos, un tema de actualidad desde todos los ángulos. Podría hablarse en este sentido del sistema democrático, de los medios de comunicación, por ejemplo. Pero la vertiente histórica quizás es la más curiosa y atroz. Es decir, se vería lo bestias que somos.

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Por ejemplo, narrar cómo la peste negra arrasó el Bizancio de Justiniano y pudo llegar a Inglaterra., la de Londres del siglo XVIIo la de China del XIX, que se extendió por Europa y América en el siglo XX. Pero me quedo con la que llegó a Europa en el siglo XIV después de que los mongoles asediaran la colonia genovesa en Kaffa (Crimea) y lanzaran cadáveres infectados al interior de la ciudad. A esa cepa, que se reprodujo tres veces en 20 años, se unió la pésima alimentación de la población europea y la medicina que había hasta entonces. La peste se cobró más de un cuarto de las vidas europeas por peste pulmonar y bubónica, fundamentalmente. Fue una enfermedad que igualó a reyes y a súbditos (Alfonso XI de Castilla murió apestado mientras asediaba Gibraltar, después de éxitos contra los benimerines como la batalla del Salado). Varios pueblos en España celebran cómo sobrevivieron a este jinete del Apocalipsis. Por ejemplo, en Puertollano sólo consiguieron salir vivos de la cuarentena 13 personas. Hicieron un voto a la Virgen y se comprometieron a sacrificar 13 vacas por su protección. Hoy en día, se celebra “El Santo Voto”, día de la Octava de la Ascensión, y se ofrece carne de vaca a todos aquellos que visitan Puertollano. Me imagino lo que debió ser para la psicología de la época quedar encerrado en una ciudad sin escapatoria de una enfermedad que acababa con todos. Con todos los respetos, una de las mayores novelas de terror de la historia. Así fue que se multiplicó la literatura sobre la muerte.

Cosas positivas

Lo curioso del asunto es que, ante esta plaga (a la que hay que añadir las guerras, y, en particular la Guerra de los Cien Años; y el hambre que se pasó al no haber gente para cultivar las tierras), nacieron movimientos positivos en la sociedad. Los campesinos que quedaban eran tan valiosos para trabajar las tierras que comenzaron a exigir a los señores mejores condiciones laborales. Ante la adversidad, venció la razón cuando la masa resultó destruida. En España podríamos aplicarnos el cuento hoy en día. El poder impone a la masa el criterio de que hay que aceptar recortes para mejorar, con la connivencia de políticos, empresarios, sindicatos y otros lobbys. La razón dice lo contrario.

Sep 24

Cosas del tiempo y su medida. Hojeando un atlas histórico medieval de una asignatura que me tengo que estudiar me he enterado que hubo 10 días que nunca existieron. En España este lapso de tiempo se produjo entre el 5 y el 14 de octubre de 1582. El salto se debió al cambio del calendario juliano al calendario gregoriano ¿Y esto qué quiere decir? Hasta entonces se medía el tiempo con el calendario que encargó Julio César al astrónomo egipcio Sosígenes para reformar el antiguo sistema que utilizaba la república y unificar criterios con sus provincias dependientes. El Papa Gregorio VIII exigió cuadrar el calendario para evitar festividades religiosas móviles. Eso suponía también cuadrar el calendario civil con el del ‘año trópico’. Bueno, el caso es que el calendario juliano provocaba un desfase en el establecimiento de estas festividades religiosas marcadas en el concilio de Nicea de 325 dC. Cuando se tomó la decisión había un retraso de alrededor de 10 días y por eso se dio ese salto en las fechas. Primero se adoptó la medida en los países de la órbita católica, y luego todos los demás. El proceso de adaptación duró 341 años. Grecia adaptó su calendario en 1923.

Jun 20

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El otro día estuve en la boda de unos amigos en La Rioja. Tomando unos pinchos, un guipuzcoano comentó la vida del teniente general Blas de Lezo. Resulta que este señor machacó a los ingleses en la batalla principal de su intento de toma de Nueva Granada: la toma de Cartagena de Indias. Fue el Trafalgar inglés ¿Alguien lo conoce? Ni  Dios, ¿verdad? Así funciona la propaganda y la manipulación histórica de los anglosajones (manipulación similar a la de la creación de la Inquisición, que fue obra de los franceses;y sus burradas, más notorias en Alemania, Francia e Italia, que en España).

Pero bueno, a lo que íbamos. Esta batalla se introduce dentro de la Guerra de la Oreja de Jenkins, que en resumidas cuentas venía a ser el intento de los ingleses de imponer su maquinaria naval, con la excusa del ataque a un capitán de barco de la pérfida Albión (que, para más inri, era un contrabandista). Los ingleses pensaban que les iban a dar tal paliza a los españoles que antes de que acabase el sitio de Cartagena hicieron monedas conmemorativas (adjunto la imagen), que tuvieron que retirar tras el resultado de la contienda. 3.600 españoles mataron 11.000 ingleses, hirieron a 7.500, destruyeron 50 barcos y 1.500 cañones. Fue tal la paliza que los ingleses tuvieron que quemar barcos porque les faltaba tripulación para moverlos. La victoria en esta guerra permitió que España mantuviese el predominio naval hasta Trafalgar (casi 70 años después) y que los españoles mantuviesen sus posiciones en México, lo que fue vital para la guerra de independencia de Estados Unidos.

Os adjunto algunos enlaces por si el tema es de vuestro interés.

http://es.wikipedia.org/wiki/Bernardo_de_Gálvez

May 30

He hecho un curso de Primeros Auxilios y me he encontrado en una auténtica frikada. Para que los alumnos aprendan a hacer la rehabilitación cardiopulmonar y no se pierdan en el conteo del masaje cardíaco, les dicen que cuenten en alto una serie de 30 golpes por dos insuflaciones de aire. Hay que tener cuidado, no se puede ir demasiado rápido ni demasiado lento, sino seguir el ritmo que tiene un corazón, que está entre 60 y 100 pulsaciones. Para facilitarlo a los novatos,  lo marcan 100.  Exactamente, este es el ritmo de la caja de la batería de la canción ‘Staying Alive’, de los Bee Gees. Supongo que también se podrá cantar la canción para contar, eso sí, el socorrista no debería hacer falsete, a ver si el reanimado va a ponerse a bailar disco de repente :)

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Abr 20

Esto es lo que titula El Mundo. Pero no. La culpa es de la gente, que está enfermísima. Hace un tiempo, me contó mi madre que alguien había oído a unos chavales hablar de hacer lo mismo que hacen en ‘La Naranja Mecánica’ (llamar a una casa alegando que a uno le han robado, entrar, dar una paliza al dueño y robar). Que Kubrick y Burgess cuenten fenomenal cómo es la mente de un menor infractor (con todos los condicionamientos que potencian cómo es) no es excusa para acusarlos de fomentar el fascismo o la conducta sociópata. El problema está en los descerebrados que ven la película o los que leen el libro y toman al protagonista (o a los cabrones de sus amigos, que son casi peores que él) como ejemplo.

Mar 14

Leí hace tiempo un artículo de un grupo de investigadores que criticaban los peligrosos valores que habían inculcado algunos dibujos animados en los niños de los años 70 y 80. Ponían como ejemplo al Coyote y al Correcaminos. Reflejaban el concepto de conseguir el éxito en la sociedad que comprendían los niños. Por un lado, el Correcaminos. Un pajarraco en el umbral de la idiocia, que sólo sabe hacer Bip-Bip (por cierto, que la historia de la voz original del Correcaminos provocó un follón entre la Warner y la Unión de de intérpretes porque fue realizada por un miembro del ’staff’ de la empresa, algo que no venía en el convenio; el bicho ya era repelente y tocapelotas hasta en sus comienzos) y correr siempre triunfa. Por otro, el Coyote. Un bicho que por necesidad aguza el ingenio para cazar el que, parece, su único alimento a diez mil leguas a la redonda. Éste siempre obtenía un fracaso estrepitoso (por mucho apoyo del público que tuviese). Por cierto, no crean el capítulo falso que circula por Internet en el que el Coyote agarra al Correcaminos. Es decir, no triunfa la inteligencia, sino la inmediatez.

Esto se puede trasladar a un montón de series de televisión para niños y no tan niños. Las japonesas (por lo menos, las que han llegado a España en abierto) transmiten la moralidad estricta, pudorosa y represiva de los nipones en cuanto al sexo (aunque luego puedan hacer correr ríos de sangre). Las americanas (Disney a la cabeza) proclaman valores familiares y amorosos desfasados, basados en el puritanismo y el conservadurismo del país en cuestión. En la política maníquea de buenos y malos. En el ‘do it yourself’ que vence a las pobrecitas culturas extranjeras que nunca han tenido ni puta idea de hacer las cosas aunque en su mayoría les sacan unos cuantos siglos culturales de ventaja. Cuando no hacen eso, se van al lado opuesto y hacen un ataque indiscriminado a todo lo que pillan que, habitualmente, se reduce al caca-culo-pedo-pis. En el caso de las españolas… ¿Existen buenas series españolas de dibujos animados salvo las que hizo BRB Internacional durante unos años? Mejor no hablemos de las españolas.

Por cierto, ya que estoy hablando del Coyote, os pego a continuación el texto de la demanda que pone el Coyote a ACME por lo mal que funcionan sus productos. Es cojonudo :)

COYOTE v. ACME, por Ian Frazier

EN LA CORTE DISTRITAL DE LOS ESTADOS UNIDOS

DISTRITO SUDOESTE, TEMPE, ARIZONA

CASO Nº B19294, JUEZ JOANA KUJAVA, PRESIDIENDO

Wile E. Coyote, demandante

v.

Acme Company, demandada

Declaración de apertura de Harold Schoff, abogado del señor Coyote: Mi cliente, el señor Wile E. Coyote, vecino de Arizona y estados cercanos, presenta aquí una demanda por daños contra Acme Company, productora y distribuidora minorista de mercadería variada, con sede en Delaware y negocios en todos los estado, distritos y territorios. El señor Coyote busca reparación por daños personales, lucro cesante y daño mental causado como resultado directo de acciones y/o negligencia grave de la compañía citada, bajo el Artículo 15 del Código de los Estados Unidos, Capítulo 47, sección 2072, subsección (a), relacionado con la responsabilidad sobre el producto.

El señor Coyote declara que en ochenta y cinco situaciones distintas adquirió a Acme Company (de ahora en más, ‘Demandada’), a través del departamento de ventas por correspondencia, diversos productos que le provocaron heridas corporales por defectos en su manufactura o advertencias inadecuadas. Las facturas remitidas al señor Coyote están en posesión de la Corte como testimonio de la compra, marcadas como Prueba A. Las lesiones sufridas por el señor Coyote le restringieron temporalmente en su habilidad para ganarse la vida en su profesión de depredador. El señor Coyote es cuentapropista y, por lo tanto, no cumple con las condiciones requeridas para recibir una pensión del Fondo de Desempleo.

El señor Coyote declara que el 13 de diciembre recibió de la Demandada un paquete con el Cohete Trineo Acme. La intención del señor Coyote era usar el Cohete Trineo para cazar a su presa. Una vez recibido el Cohete Trineo, el señor Coyote lo retiró de su embalaje de madera y, apuntando a su presa desde cierta distancia, activó la ignición. Mientras el señor Coyote asía las agarraderas, el Cohete Trineo aceleró repentinamente, elongando los miembros delanteros hasta una extensión de ciento cincuenta metros. A continuación, el resto del cuerpo del señor Coyote salió disparado con violencia hacia adelante, provocando graves distensiones en espalda y cuello, e inesperadamente le montó a horcajadas sobre el Cohete Trineo. Superando la línea del horizonte a suficiente velocidad como para dejar un diminuto rastro tras su paso, el Cohete Trineo pronto condujo al señor Coyote delante de su presa. En ese momento, el animal perseguido se desvió repentinamente hacia la derecha. El señor Coyote intentó insistentemente efectuar la misma maniobra pero fue incapaz de realizarla, debido a que el sistema guía estaba mal diseñado, y a que el freno no existía o estaba fallado. Poco después, el avance incontrolado del Cohete Trineo hizo que colisionara contra una meseta.

El Párrafo Uno del Informe del Médico Forense (Prueba B), preparado por el Dr. Ernest Grosscup, detalla las fracturas múltiples, las contusiones y el daño muscular sufrido por el señor Coyote como resultado de esta colisión. La recuperación de las heridas requirió un vendaje completo en torno a la cabeza (excluyendo las orejas), un cuello ortopédico, y yeso completo o parcial en las cuatro piernas.

Aunque estorbado por las heridas, el señor Coyote se vio obligado a sustentarse a sí mismo. Con esto en mente, adquirió a la Demandada un par de Patines Cohete Acme que le debían permitir una mayor movilidad. Cuando intentó usar este producto, sufrió un accidente muy similar al que le aconteció con el Cohete Deslizador. Otra vez, la Demandada vendió a través de corredores, sin ninguna advertencia, un producto que incluía poderosos motores de propulsión (dos, en este caso), inadecuados para el vehículo, con poca o ninguna prevención por la seguridad de los pasajeros. Sobrecargado con los yesos, el señor Coyote perdió el control de los Patines Cohete poco después de sujetárselos, y chocó contra un cartel publicitario junto a la autopista tan violentamente que dejó un agujero con la forma de su silueta.

El señor Coyote declara que en ocasiones excesivamente numerosas para mencionar en este documento sufrió percances con explosivos adquiridos a la Demandada: el Petardo ‘Pequeño Gigante’ Acme, la Bomba Aérea Autoguiada Acme, etc. (Para una relación completa, ver el Catálogo Acme de Explosivos por Correo y la declaración adjunta, ingresados como Prueba C.) Efectivamente, se puede decir que ni una vez un explosivo adquirido a la Demandada por el Señor Coyote funcionó del modo esperado. Para citar un ejemplo: al costo de mucho tiempo y esfuerzo personal, el Señor Coyote construyó sobre la ladera de una elevación un tobogán de madera, comenzando en la cima y descendiendo en espiral a su alrededor hasta llegar a unos pocos metros de una X negra pintada sobre la superficie del desierto. El canal estaba diseñado de tal manera que un explosivo esférico del tipo expendido por la Demandada rodara con facilidad y cayera suavemente sobre el punto de detonación indicado con la X. El Señor Coyote ubicó una generosa cantidad de alimento para pájaros directamente sobre la X y, luego, cargando la Bomba Esférica de Acme (Catálogo # 78-832), escaló hasta la cima de la elevación. La presa del señor Coyote, viendo el alimento para pájaros, se aproximó, y el Señor Coyote procedió a encender la mecha. En un instante, la mecha alcanzó el tallo, haciendo que la bomba detonara.

Además de reducir los cuidadosos preparativos del Señor Coyote a la nada, la detonación prematura del producto provocó las siguientes desfiguraciones del Señor Coyote:

1. Severo chamuscamiento en el pelo de cabeza, cuello y hocico.

2. Decoloración por el hollín.

3. Fractura de la oreja izquierda; la misma cayó en el momento posterior a la explosión, con un crujido.

4. Combustión completa o parcial de los bigotes, produciendo ensortijamiento, deshilachamiento y posterior desintegración en cenizas.

5. Violenta dilatación ocular, debido a la carbonización de cejas y pestañas.

Veamos ahora a los Zapatos para Saltar Acme. Los restos de un par de ellos, adquiridos por el señor Coyote el 23 de junio, son la Prueba D del Demandante. Para su análisis se remitieron varios fragmentos a los laboratorios metalúrgicos de la Universidad de California en Santa Barbara, pero hasta la fecha no se encontró ninguna explicación para el mal funcionamiento, extremo y repentino, del producto. Como anunciara la Demandada, este producto es la simplicidad en sí misma: dos sandalias de metal y madera, cada una atada a un resorte de metal acordonado a gran tensión (comprimidos en una posición ajustada), activables con un mecanismo de gatillo con un disparador. El señor Coyote confiaba en que este producto le permitiera saltar sobre su presa al comienzo de la cacería, cuando sus reflejos aún no estuvieran activados.

Para incrementar aún más el poder de impulsión de los zapatos, el señor Coyote los adhirió por las suelas a una enorme piedra. Junto a la roca corre un camino por el cual pasaría la presa, como sabía el señor Coyote. Éste apoyó sus patas traseras calzadas con sandalias de madera y metal sobre la cara de la piedra, y se preparó, con una de las patas delanteras asiendo el gatillo. Instantes después, la presa del señor Coyote apareció en el camino, acercándose. Sin sospecharlo, se detuvo cerca del señor Coyote, dentro del rango de salto. El señor Coyote calculó la distancia con cuidado y procedió a apretar el gatillo.

En aquel momento, el producto de la Demandada debería haber lanzar al señor Coyote hacia adelante, apartándole de la roca. Pero, en su lugar, por razones todavía desconocidas, los Zapatos para Saltar Acme arrojaron la roca hacia atrás, apartándola del señor Coyote. Mientras la presa ilesa observaba, el señor Coyote permanecía suspendido en el aire. Un momento después se encogieron los resortes, conduciendo al señor Coyote hacia una violenta colisión con los pies contra la roca, con el peso completo de su cabeza y patas delanteras apoyado sobre las extremidades inferiores.

La fuerza del impacto provocó que los resortes volvieran a extenderse, de manera que el señor Coyote fue lanzado hacia el cielo. A esto siguió una nueva contracción y otra colisión. La roca, toscamente ovoide en su forma, comenzó a rodar ladera abajo; la extensión y contracción de los resortes le hicieron ganar velocidad. A cada rebote, el señor Coyote entraba en contacto con la roca, o la roca entraba en contacto con el señor Coyote, o ambos entraban en contacto con el terreno. Aunque el declive no era grande, este proceso continuó durante algún tiempo.

La secuencia de colisiones causó heridas físicas sistémicas al señor Coyote: aplastamiento de cráneo, desplazamiento lateral de la lengua, reducción de la longitud de las piernas y parte superior del cuerpo, y compresión de las vértebras desde la base de la cola hasta la cabeza. La repetición de golpes a lo largo del eje vertical produjo una serie de pliegues regulares horizontales en el tejido del señor Coyote, condición rara y dolorosa que hace que el señor Coyote se estire y contraiga alternativamente mientras camina como, si se me permite el término, un acordeón. La perturbadora y angustiante naturaleza de este estado es un impedimento determinante para que el Señor Coyote sostenga una vida social normal.

Como sabe la Corte, la Demandada tiene el virtual monopolio de manufactura y venta de los bienes requeridos para las tareas del señor Coyote. La Demandada utilizó su ventaja en el mercado en detrimento del consumidor de productos tan especializados como polvo picante, cuchillos gigantes, trampas para tigres de Burma, yunques y bandas elásticas de ochenta metros de largo. Si bien desconfiaba de los productos de la Demandada, el señor Coyote no tenía otra fuente doméstica que le proveyera de ellos. Uno sólo puede preguntarse si nuestros colegas en Europa Occidental o Japón permitirían semejante situación, donde se le autoriza a una enorme compañía victimizar al consumidor del modo más imprudente e injusto, una y otra vez.

El señor Coyote respetuosamente requiere que la Corte considere las descomunales implicaciones económicas, y valore daños punitivos por la cifra de diecisiete millones de dólares. Además, el señor Coyote señala que los daños reales (alimentos perdidos, gastos médicos, días perdidos para su ocupación profesional) son de un millón de dólares; los daños generales (daño mental, daños a su reputación) son de veinte millones de dólares; y los honorarios del abogado son de setecientos cincuenta mil dólares. Por consideración al señor Coyote, esta Corte censurará a la Demandada, sus directores, oficiales, accionistas, sucesores y beneficiarios, en el único idioma que comprenden, y reafirmará el derecho del depredador individual a igual protección bajo la ley.

 

Tit. orig.: Coyote vs. Acme

Doble Cero